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Departamento de Justicia de Brasil, Clasificación, Títulos y Calificación del Ministerio de Justicia

Clasificación de obras audiovisuales: Construyendo la ciudadanía en la pequeña pantalla
Ano: 
2006

ANDI – Agencia de Noticias de los Derechos de la Infancia, a partir de un convenio con el Departamento de Justicia de Brasil, Clasificación, Títulos y Calificación del Ministerio de Justicia, elaboró durante el primer semestre del 2006 un documento que realiza una amplia reflexión sobre las diversas cuestiones relacionadas con el proceso de Clasificación de Obras Audiovisuales. Lo que ahora se edita en forma de publicación y en tres idiomas (portugués, español e inglés) – resultado de la incorporación de Save the Children Suecia y de la Fundación Avina a la iniciativa – tiene el objetivo de contribuir al debate público tanto en Brasil como en otros países en torno a este importante tema. A lo largo de las páginas que se presentan a continuación, se analizan los aspectos centrales relacionados con las políticas públicas de Clasificación de Obras Audiovisuales. Además, se ha intentado contextualizar cómo se ha estado trabajando esta temática en diversos países. Finalmente, y como resultado de dicho esfuerzo de investigación, se presenta una propuesta de reordenación del modelo brasileño de Clasificación de los contenidos audiovisuales.

Los derechos de los niños, niñas y adolescentes, el impacto de los contenidos de los medios de comunicación, la necesidad de un diálogo entre las empresas y la sociedad, la relevancia de la regulación estatal, el papel de los distintos sistemas de atribución de responsabilidades a los medios de comunicación de masas, todos éstos son conceptos, temas o fenómenos que se han ido destacando como foco de intensas y amplias reflexiones a lo largo de la última década en el escenario global. Exactamente por ello, el objetivo central de la presente publicación resulta desafiante: se intentan encontrar las intersecciones entre los temas planteados, las preocupaciones públicas y privadas, y los conflictos de intereses entre los diversos actores implicados en el debate. Se podrían haber escogido otras muchas maneras de profundizar en un debate de estas características. No obstante, en este caso se han concentrado los esfuerzos alrededor de un hilo conductor, en sí ya bastante complejo: el de una Clasificación de los contenidos audiovisuales que pretenda proteger los derechos de los niños, niñas y adolescentes.

Clasificar de forma indicativa la programación de los diferentes tipos de medios de comunicación con esta finalidad consiste en indicar qué contenidos son apropiados o no para los niños, niñas y adolescentes, de acuerdo a su edad y a sus lugares de inserción biopsicosocial. Sin embargo, hay que resaltar que son innumerables – y, a veces, antagónicas – las formas de hacerlo. Invitamos, así, a los actores relevantes en esta discusión – niños, niñas, adolescentes, familias, educadores, especialistas, Estado, sociedad civil organizada y empresas – a que reflexionen con atención y detalle sobre esta línea de raciocinio que pretende contribuir, de manera consistente y fundamentada (aunque no definitiva ni absoluta), a la realización de un debate de suma importancia para las sociedades contemporáneas. Hemos de recordar que vivimos un momento histórico en el que los contenidos audiovisuales – especialmente los que retransmite la televisión, aunque no exclusivamente éstos – tienen una gran importancia no sólo a la hora de hacer de nosotros lo que somos y lo que seremos, sino también a la hora de definir la forma como nos entendemos y entendemos a los demás y al mundo que nos rodea. Por lo tanto, la preocupación sobre cómo se configuran estos mismos contenidos no puede ser mínima, sino todo lo contrario. En este sentido, los capítulos que aparecen a continuación procuran presentar una propuesta de políticas públicas basadas en cinco cuestiones centrales:

  • La Clasificación de Obras Audiovisuales puede y debe verse como un instrumento de protección y de promoción de los derechos humanos, así como un instrumento importante de diálogo y de participación de la sociedad.
  • En este proceso se han de tener en cuenta de manera especial a los niños, a las niñas y a los adolescentes, que son merecedores de una atención absolutamente prioritaria por parte del Estado, de la sociedad y de la familia.
  • La televisión, en cuanto institución emisora/productora de contenidos audiovisuales, puede y debe ser reglamentada democráticamente por parte de los Estados.
  • La Clasificación de Obras Audiovisuales es un modelo de regulación específico cuya virtualidad depende de lo desarrollados que estén los demás parámetros del marco regulador de los medios de comunicación.
  • No se debe entender la Clasificación de Obras Audiovisuales como una forma de censura, ni como limitadora de las visiones más avanzadas acerca del concepto de libertad de expresión.

Sabemos que no se logrará un consenso en un debate como éste en el cual diversos actores mantienen posturas claramente definidas sobre el tema con posiciones incluso divergentes, como sucede con frecuencia en los debates dentro de las sociedades democráticas. Sin embargo, habremos avanzado considerablemente si la interlocución entre dichos actores empieza a responder al tipo de parámetros garantizados ya sea específicamente por la Constitución brasileña como por las diversas convenciones internacionales que rigen este tema – es decir, si se intenta que se establezca un verdadero diálogo que sustituya a lo que aparece frecuente como un conjunto inconexo de monólogos sobre el asunto.

La labor más reciente del Ministerio de Justicia le ha puesto las bases a este debate, en una forma sin precedentes en el Brasil contemporáneo. No obstante, se va avanzando pero con dificultades significativas, algunas de las cuales tienen su origen en la resistencia que aún demuestran algunas de las partes interesadas.

Por lo tanto, esperamos que los argumentos presentados a lo largo de esta publicación se conviertan en elementos que contribuyan a resolver algunas de estas dificultades, para profundizar en un debate especializado y hacer posible que se planteen nuevas cuestiones para ser discutidas en el país.

Entre abril y diciembre del 2006, estuvo disponible para ser descargada de la página web del Ministerio de Justicia de Brasil una versión preliminar del presente texto. Además, en distintas ocasiones y con públicos diversos del país se ha tenido la oportunidad de debatir el argumento que se puede identificar como la espina dorsal de las reflexiones que se exponen aquí. Han tenido la oportunidad de comentar los principales elementos que se pasarán a desarrollar a continuación los participantes en el Seminario Nacional sobre Clasificación de Obras Audiovisuales (Brasilia, julio del 2006); en el VIII Congreso Latinoamericano de Investigadores de Comunicación (Porto Alegre, julio del 2006); en el XXIX Congreso Brasileño de Ciencias de la Comunicación (Brasilia, septiembre del 2006); en el II Congreso Brasileño de Psicología: Ciencia y Profesión (São Paulo, septiembre del 2006) y en el 2º Encuentro Río-Medios de Comunicación (Río de Janeiro, octubre del 2006).

La solidez del contenido que se ha ido construyendo y la repercusión que ha tenido hasta el momento han sido algunos de los elementos que han ayudado a tomar la decisión de poner a disposición del público la presente publicación no sólo en portugués, sino también en sendas versiones en castellano y en inglés. De esta forma, se espera que las reflexiones sobre la Clasificación de Obras Audiovisuales que se presentan aquí lleguen a un público de lo más variado y además puedan servir, idealmente, de inspiración a la formulación de avances en las políticas relativas a este tema en el ámbito de otras naciones. Disfruten de la lectura.